Tal vez estés pensando en comprar un coche eléctrico, entonces tal vez tengas que empezar a plantearte si adquirir un wallbox. ¿No sabes lo que es, o si es realmente útil, o como se utiliza? Pues sigue leyendo, porque este post es para ti. 

Wallbox es un término que hace referencia a un punto fijo para recargar vehículos eléctricos. Este tipo de dispositivo puede instalarse tanto en la pared de tu garaje privado, como en la pared de tu plaza particular en el garaje de tu comunidad. Y que gracias a tu corriente alterna o mediante un cable, suministra energía a los vehículos eléctricos. 

A diferencia de los enchufes de tipo Schuko, que son los más utilizados para conectar lámparas, electrodomésticos…etc. Los wallbox han llegado para dar cargas mucho más seguras y rápidas. Pudiendo emplear para instalaciones eléctricas tanto monofásicas como trifásicas. 

En estos dispositivos existen dos tipos de modelos, pero si nos centramos en el continente europeo, vamos a ver básicamente estos dos tipos: 

  • Tipo 2 o Mennekes, (Modo 3 de recarga), es de origen alemán y facilita la carga tanto lenta (monofásica) como rápidas (trifásicas). Y su configuración es de siete bornes. 
  • CCS o combinado (Modo 4 de recarga). En este caso posee cinco bornes, al igual que el que hemos explicado anteriormente, permite cargas lentas y rápidas. 

Una vez explicado qué es un wallbox y los tipos de conectores que podemos encontrar más comúnmente en nuestro continente, no está de más señalar cuál es su función principal. Como ya hemos dicho, este objeto sirve para recargar un vehículo eléctrico con rapidez y con seguridad. 

Es una opción mucho más avanzada que los conectores que suelen proporcionar las diferentes casas de coches eléctricos, que son los Schuko. Los Schuko, sí que son la opción más económica, pero cada vez son más los expertos que desaconsejan su uso por ser demasiado lentos y no proporcionar demasiada seguridad. 

Debemos señalar algunas ventajas de estos sistemas de carga, que tal vez te sean útiles. 

En una instalación monofásica, el conector de tipo Schuko es demasiado lento. Llegamos a hablar de 30 horas de carga, lo que hace bastante que la vida útil de tu batería sea bastante más corta o te pueda generar problemas hasta en la red eléctrica. Sin embargo, los wallbox facilitan que el tiempo de recarga se reduzca. 

Además, protegen contra posibles descargas eléctricas y evitan los picos de tensión durante la carga. Lo que hace que se reduzcan considerablemente las averías de las baterías de los vehículos eléctricos. 

Otra de las ventajas que tiene, es que tienen capacidad para medir la energía consumida, lo que facilita el conocimiento del consumo eléctrico, algo relevante si el Wall box está en el garaje de la comunidad. 

Algunos modelos ajustan la intensidad de carga y en caso de que haya muchos dispositivos conectados a la red eléctrica, pueden reducir dicha potencia. 

Y por último, algunos permiten programar los procesos de recarga, para que se pueda hacer la carga se realice en horarios de tarifa más económica. 

Es decir, estos dispositivos aportan seguridad y una vida más óptima en los vehículos eléctricos, acortando tiempo de cargas, conociendo el consumo en todo momento e incluso a programar la carga para hacerla más eficiente. 

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